4 consejos sencillos para que tengas un 2018 con muchos buenos momentos

Se puede alcanzar un gran bienestar sin necesidad de liarse la manta a la cabeza. ¡Haz la prueba!

 

Con el nuevo año recién estrenado, llega el momento de llenar el ‘tarro’ de los buenos propósitos. Sí, conocemos bien lo que suele pasar con estas listas: se pone énfasis en elaborarlas y luego, tras un par de amagos de llevarlas a cabo, se terminan abandonando.

¿Quizá el problema es que somos demasiado ambiciosos con los objetivos? Porque llegados a una edad, tampoco es cuestión de liarnos la manta a la cabeza, ¿no crees?

Lo que vamos a proponerte son 4 metas sencillas que, de realizarlas, estamos convencidos de que te procurarán satisfacción y muchos buenos momentos. ¡Vamos a ello!

 

REALIZA ALGUNA NUEVA ACTIVIDAD

No pierdas la curiosidad. Esto es clave. ¡Hay tanto por hacer! Cantidad de nuevas actividades están esperando a que las descubras y te apasiones con ellas. De algunas ya te hemos hablado en este blog: las tecnologías, el baile, el yoga, la agricultura, los viajes… Incluso aprender un nuevo idioma. Busca la manera de acceder a alguna de ellas y permítete emocionarte y entusiasmarte con lo que te propongan. Ah, y también con la gente nueva que conocerás gracias a ellas. ¡Anímate y no te arrepentirás!

 

HAZ UN POCO DE EJERCICIO

Sí, esto está en todas ‘listas’ de buenos propósitos para el nuevo año, tienes razón. Pero si es así, será por algo, ¿no crees? Proponte mover el esqueleto, darle un poquito de cañita al cuerpo. Sin pasarse, ¿eh? Hay un montón de posibilidades: caminar por la ciudad o por el campo, bailar, nadar… Tu cuerpo lo agradecerá: aumentará tu autoestima; controlarás mejor tu peso; reducirás la tensión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol; descansarás muchísimo mejor; recuperarás la fuerza en las articulaciones… ¡Son tantos los beneficios!

 

LEE

Ah, la lectura… Quien lee mucho vive mil vidas. Quien no lee, sólo vive una. Y en el caso de los mayores, la lectura ayuda, además, a prevenir el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas, según aseguran los expertos. Si ya te gusta leer, estupendo; y si aún no sabes si te gusta, haz un pequeño esfuerzo por descubrir los enormes placeres que procura esta actividad. Déjate recomendar por quienes saben, seguro que hay alguien en tu entorno aficionado a la buena literatura. O mejor aún: apúntate a algún club de lectura. Un buen libro es la mejor de las compañías.

 

MANTÉN LLENA TU CUENTA BANCARIA EMOCIONAL

¿Qué es la cuenta bancaria emocional? Se trata de un símil para referirse a la confianza y el respeto de las personas que nos importan de verdad. Piensa que esa confianza y respeto están depositados en una cuenta bancaria y que los actos que realizamos pueden suponer depósitos o reintegros de esa cuenta. Si hay muchos depósitos, la cuenta estará llena, es decir, la confianza y respeto (y el cariño) serán grandes. ¿Y cómo se realizan esos depósitos? Pues escuchando al otro, haciéndole ver que nos importa, buscando primero entenderle, siendo amables y empático/as, diciendo lo que sentimos, lo bueno y lo malo… Si las cuentas emocionales con las personas que nos importan están llenas, seremos mucho más felices.

 

¿Cómo lo ves? Sencillo, ¿verdad?

¡Pues ánimo y a por el 2018!