La importancia del cariño en la tercera edad

Hay personas mayores bien atendidas que, sin embargo, se sienten solas

 

CARIÑO, según la RAE (Real Academia Española):

  • Acepción 1: Inclinación de amor o buen afecto que se siente hacia alguien o algo.
  • Acepción 4: Esmero o afición con que se hace una labor o se trata una cosa.

Son dos de los significados (de los cinco que recoge el diccionario) de una palabra esencial para nosotros, para todos los trabajadores de la RESIDENCIA JANDONIZ: CARIÑO.

No es poca cosa, créenos.

Disponemos de un edificio moderno (abrimos nuestras puertas hace poquito, en 2011) y contamos con profesionales cualificados (médico, fisioterapeuta, profesionales sanitarios, psicopedagogo…) y con unas instalaciones de primera: comedores amplios y luminosos, habitaciones individuales o dobles (todas exteriores), zona común, sala para actividades de ocio, biblioteca, gimnasio, lavandería, peluquería…

Estamos, además, en un lugar maravilloso y estratégico. En el centro de Bedia (BIzkaia), en el Valle de Arratia, rodeados de naturaleza junto al río Ibaizabal. Bilbao está a 15 minutos, con excelentes comunicaciones en coche, tren o autobús, y, además, el Hospital de Galdakao queda a sólo 2 minutos, una ventaja en caso de necesitar una mayor asistencia médica.

Disfrutamos de todo esto y de alguna otra ‘ventaja’ que nos dejamos en el tintero. A priori, argumentos de peso, nos parece, para convertirnos es una extraordinaria opción entre aquellos que busquen una residencia, ya sea para largas estancias o para otras más cortas (recuperación de caídas, de operaciones…).

 

Y, sin embargo, a lo que damos realmente valor en JANDONIZ, más incluso que a lo todo lo descrito, es al CARIÑO. Lo demás es importante, claro que sí, pero nuestro ingrediente principal es el CARIÑO.

 

CARIÑO en las dos acepciones mencionadas arriba:

  • Inclinación de amor o buen afecto que sentimos y mostramos hacia todas las personas que nos han elegido como lugar para pasar sus días.
  • El esmero con que nos entregamos cada día a nuestro trabajo.

 

Hay personas bien atendidas en residencias que, sin embargo, se sienten solas. Están rodeadas de otras personas, sí, pero no consiguen ‘conectarse’ con ellas y eluden, por ello, compartir sus pensamientos, inquietudes, miedos… Y la soledad es justo eso: no poder compartir los sentimientos con otros.

En JANDONIZ ponemos todo de nuestra parte (e incluso más) para que esto no ocurra. Desplegamos cada día nuestro ‘arsenal’ de CARIÑO para que todos se sientan escuchados y queridos y quieran participar y abrir su corazón. Es nuestro valor.

El resto acompaña, sin duda, pero lo que nos mueve es el CARIÑO.