Los riesgos de caerse cuando se es mayor

Desarrollan una guía para ayudar a evitar este grave problema que cada año cuesta la vida a más de 600.000 personas en el mundo

 

¿Sabías que las caídas son la segunda causa de muerte en el mundo por lesiones accidentales? Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año mueren unas 646.000 personas por culpa de las caídas, la mayoría de ellas de más de 65 años. Se caen el 30% de las personas mayores de 65 años y el 50% de los mayores de 80 años. La edad avanzada está asociada a la pérdida de reflejos, agilidad, vista, a unos músculos menos eficaces… Y todo esto es abono puro para los tropezones, resbalones y traspiés.

Y cuando una persona mayor se cae y se rompe, por ejemplo, la cadera, las consecuencias pueden ir mucho más allá de tener que pasarse una temporadita en la cama. Esa persona se puede deprimir, por ejemplo, caer presa del miedo (o del pánico) a otra posible caída o peor aún: la fractura y posterior convalecencia podría acarrear complicaciones y riesgo de muerte.

La OMS alerta de la importancia de incidir en la educación y en la creación de entornos más seguros, entre otras medidas. Y en este mismo sentido, hace solo unos días que la Unidad de Fisioterapia y Terapia Ocupacional del Servicio de Rehabilitación de la Gerencia del Área Integrada de Cuenca, dependiente del Área de Salud de Castilla la Mancha, publicó una ‘Guía para la Prevención de Caídas de las Personas Mayores’.

Tras un análisis pormenorizado de los factores que suelen causar los batacazos (tanto los relativos a la propia persona como otros externos), la Guía ofrece una serie de recomendaciones a la hora de realizar ejercicio físico y determinadas actividades de la vida diaria.

 

Y también:

 

  • Qué no debería faltar en el cuarto de baño, la cocina o el pasillo para evitar dar con los huesos en el suelo.
  • Qué precauciones deben tomarse cuando se sale a la calle o se va a coger el transporte público.
  • Indicaciones sobre cómo levantarse de una silla: situar las manos en los apoyabrazos, acercar los pies a la silla, inclinar el tronco hacia delante y levantar la cabeza adelante y arriba en diagonal.
  • O cómo proceder tras una caída. Si se puede, hay que pedir ayuda o bien marcar el número de emergencias (o activar algún dispositivo de tele-alarma, en caso de que se disponga de uno). Según los expertos, hay que rodar hasta ponerse boca abajo, apoyarse luego en los brazos para ponerse a cuatro patas y, por último, buscar un elemento estable en el que colocar las dos manos y luego levantar la pierna más fuerte hasta incorporarse o sentarse.

El documento recoge toda la información necesaria para prevenir el grave problema de las costaladas entre los mayores. No obstante, si pese a todas las precauciones, al final nos caemos y nos fracturamos algún hueso, será imprescindible realizar una buena recuperación.

 

Y aquí te podemos echar una mano.

En la Residencia Jandoniz ofrecemos un servicio temporal de recuperación de caídas. Nos encargamos de todos los cuidados el tiempo necesario hasta que la persona esté totalmente rehabilitada.

Si podemos ayudarte en algo, no dudes en contactarnos.

¡Y mucho ojo con las caídas!