BEDIA • Bizkaia
Jandoniz, 2 • 48390

+34 94 631 31 30
info@residenciaparamayoresjandoniz.es

 

Algunos consejos para que cuides de tus oídos

  • El 30% de las personas mayores de 65 años sufren trastornos de audición, un problema que puede llegar a afectar seriamente a la calidad de vida

 

No es ninguna broma. Quienes lo hayan sufrido alguna vez (o lo estén sufriendo en este momento) conocen lo mal que se pasa. Pierdes el hilo de las conversaciones; por no molestar a tu interlocutor con continuos “perdona, ¿qué has dicho?” (o como decimos en Vizcaya: “¿cuál?”) haces como que has escuchado pese a no haberlo hecho, lo que conduce a no pocos malentendidos. Cada vez tienes menos ganas de hablar, de relacionarte. En definitiva, acabas aislándote del mundo y tu calidad de vida se ve seriamente afectada.

Sí, hablamos de los trastornos de audición, que según diferentes estudios sufren el 30% de las personas mayores de 65 años.

La cuestión es: ¿qué se puede hacer para cuidar de la salud auditiva? Aunque la pérdida de audición suele ser inevitable a medida que se van cumpliendo años por el envejecimiento de las células del oído interno, se pueden tomar medidas que ayuden a paliar este déficit.

Por ejemplo, evitar la exposición prolongada a ruidos fuertes. No son pocos los otorrinolaringólogos que auguran importantes problemas de audición en el futuro a muchos jóvenes que van a todas partes con los cascos puestos al máximo volumen.

Por lo tanto, ojo con someter a los oídos a un ‘sufrimiento’ prolongado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda NO superar durante largos periodos al día los 55 decibelios (dB). Para que puedas hacerte una idea: el aspirador genera unos 65 dB; y si vives en una calle con mucho tráfico y abres la ventana, estarás soportando un ruido de unos 80 dB. Nuestro oído necesita unas 16 horas de reposo para compensar 2 horas de exposición a 100 dB.

 

Otros consejos que te ayudarán a conservar tus tímpanos en buen estado son:

  1. Mantén una buena higiene. No te obsesiones con quitar toda la cera de los oídos. La cera es beneficiosa. Protege contra las infecciones, por ejemplo. Bastará con un poco de agua y jabón en la zona externa, allí donde puedas llegar con el dedo. Olvídate de los bastoncillos. Pueden producirte tapones al empujar el cerumen hacia el fondo. Ah, y mantén también tus oídos bien secos y protegidos del frío por medio de bufandas, gorros…
  2. Acude al especialista. Si notas que oyes mal o que oyes menos, pide una cita con el médico. Él te dirá qué te ocurre y cómo poner freno al problema. No lo dejes pasar.
  3. Utiliza audífonos en caso de que los necesites. Estos aparatos te devolverán al mundo real. En serio. No te resistas. Necesitarás, eso sí, un tiempo de adaptación. La tecnología avanza y cada vez hay mejores dispositivos. Antes eran un poco aparatosos de llevar, pero la estética ha mejorado muchísimo.