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La soledad que acecha a los mayores

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  • Ya se habla de “enfermedad silenciosa” y va a ser (o ya es) uno de los grandes problemas de la sociedad

  • En JANDONIZ conocemos bien la importancia de escuchar a las personas para que sientan atendidas y comprendidas

 

El Ayuntamiento de Bilbao acaba de impulsar una iniciativa que busca promover encuentros entre mayores que se sientan solos. El objetivo es que puedan compartir, en el tiempo que dura un café, un ratito de conversación. Que den rienda suelta a sus vivencias (¡toda una vida que contarse!), emociones, pensamientos, inquietudes, miedos… En definitiva, que conecten y dejen, así, de sentirse solos.

 

Porque la soledad es uno de los grandes problemas a los que nos enfrentamos. Incluso ya se habla de una “epidemia de la soledad”.

 

Las alarmas han saltado y algunos gobiernos están tomando medidas para tratar de atajar esta “enfermedad silenciosa”. El Reino Unido, por ejemplo, ha creado un Ministerio de la Soledad. La mitad de los ancianos de 75 años o más de este país, unos 2 millones de personas, viven solos. En España hay otros 2 millones de mayores de 65 años que viven sin compañía, la mayoría (71%) mujeres.

A los riesgos físicos para los mayores de vivir en soledad (caídas, indisposiciones, etc.) hay que añadir los no menos graves perjuicios psicológicos. Por eso el valor de proyectos como el del Ayuntamiento de Bilbao.

El ritmo de vida frenético que hemos creado NO deja tiempo para ocuparse de los mayores. El modelo de familia ha cambiado y apenas se ven ya hogares en los que convivan abuelos y nietos. Lo habitual es que se deje a los mayores en su casa, solos, y esto tiene consecuencias.

 

Las personas necesitamos ser escuchadas, atendidas y comprendidas.

 

Leíamos recientemente esta interesante reflexión de una psicóloga y queremos compartirla aquí contigo: A medida que nos hacemos mayores, nos vamos adentrando en una especie de duelo permanente. Perdemos nuestro rol social y profesional. Los amigos y familiares cercanos van muriendo, dejamos de ser importantes en casa y ya no se nos consulta; y nos preguntamos, en definitiva, qué sentido tiene seguir viviendo”.

 

En la RESIDENCIA JANDONIZ no sólo nos dedicamos a que nuestros residentes estén perfectamente atendidos y cuidados, sino que también mimamos esa otra faceta (¡tan importante!) de lograr que las personas se sientan escuchadas y comprendidas y queridas (exactamente lo contrario a sentirse solas). ¿Y cómo lo hacemos? Pues por medio del CARIÑO que proporcionan todos nuestros profesionales, desde médicos a enfermeras, pasando por rehabilitadores, equipo de cocina, lavandería, etc.

Aunque por mucho que te insistamos, esto es algo que sólo podrás descubrir si vienes a vernos.

 

Qué dices, ¿te apuntas?